viernes, 19 de julio de 2013

Cap. 102: No es para tanto.


         (Narra Beca)
         -¿Dónde habías estado? – pregunto apenas Flor entra - ¿Por qué sonries de esa forma?
         -No es nada – dijo con una sonrisa de oreja a oreja. No le crei, pero volvi a mí cama.
         -¿Estas mejor? – asintió mientras se colocaba la pijama - ¿No piensas decirme porque sonries tanto?
         -Te molestaras…- dijo sin dejar de sonreir y tirándose a la cama.
         -Eso no lo sabes.
         -¿Prometes no enfadarte? – dijo mirándome.
         -Hare el intento.
         -Eso me basta – dijo antes de correr a mí cama y sentarse en frente de mí – Peter será mí esclavo por todo el dia de mañana.
         -No entiendo.
         -Hicimos una apuesta, yo gane, así que será mí esclavo – dijo con una sonrisa mas amplia – lo mejor fue ver su rostro cuando gane. Me acuso de haber hecho trampa, pero el sabia que yo no la había hecho así que acepto su derrota y mañana será mí esclavo, mejor dicho, ahora, ya son las 12:01 – dijo mientras tomaba mí teléfono y marcaba en el.
         (Narra Flor)
         -¿Alo? – dijo Peter desde la otra línea.
         -Hola esclavo, estoy algo antojosa de una torta de chocolate ¿sera que me consigues una? – dije en lo que salía de la habitación, por algo de privacidad.
         -¿A esta hora?
         -Pues claro…- dije mordiendo mí labio inferior para no reir.
         -Flor son las…
         -Se que hora es – le interrumpi – yo gane la apuesta ¿o que no eres hombre de palabra?
         -Ahh – gruño – esta bien, esta bien… ¿torta de chocolate dijiste?
         -Si, o espera – entre a la habitación - ¿quieres algo?
         -No, pero gracias  - dijo riendo un poco.
         -¿Segura?  Puedes pedir lo que quieras  - dije sonriendo.
         -¿Un ¡Phone? – dijo sarcástica.
         -Peter que sea una torta de chocolate y un ¡Phone – dije por el teléfono.
         -No lo decía en serio – dijo rápido Beca.
         -¿¡QUE!? ¿Te has vuelto loca o le pasas coleto a la playa? – me grito.
         -Hey, cuidadito como me hablas, mira que tu eres mí esclavo – dije antes de colgar.
         -Eres mala…- me dijo Beca riendo.
         A la hora tocaron mí puerta.
         -Al fin, ya iba a llamarte – dije tomando la bolsa que traia - ¿y el ¡Phone de Beca? – dije al ver solo un trozo de torta.
         -Estas bromeando – dijo Peter obviamente cansado.
         -No, hablo muy en serio, tienes hasta mañana a primera hora para conseguirme el ¡Phone y de ahora en mas soy Su alteza ¿entendido?
         -Ok.
         -¿Ok que?
         -Ok su alteza…. De haber sabido que seria así no hubiese ni hablado…- antes de que pudiese temina de hablar le cerre la puerta en la cara y fui a dormir.

         (Narra Violeta)
         -Has silencio – dije haciendo un esfuerzo inútil de no reir.
         -Eso intento – susurro Javier mientras cerraba la ventana de mí cuarto - ¿Por qué no entramos por la puerta?
         -Porque rechina y Andres nos escucharía con solo respirar – dije mientras me acostaba a su lado – además, así era mas divertido – dije con una tonta sonrisa antes de besar sus labios.
         Empece a besar su labio inferior mientras Javier acariciaba mí cintura. De un momenttto a otro ya estaba sobre su cintura sentada besándolo. Poco a poco fuimos bajando hasta que el quedo sobre mí. Acariciando mí cintura, pero sin subir su mano, ahora empezó a besar mí cuello, besos profundos, sus  suaves labios acariciaban mí cuello, una pequeña mordida. Solte un gemido cuando…
         -¿¡Que mierda haces con mí hermana!? – grito Andres entrando y empujando a Javier de un tiron al suelo.
         -¡Andres! – grite mientras intentaba que mí hermano no matara a mí novio - ¡Detente! ¡Solo nos besábamos! – entonces Andres se volteo a mirarme, enojado, muy enojado.
         -¡¿Qué tan idiota me crees?! ¡Tu y yo ya hablaremos, primero sacare a este idiota de mí casa! – dijo mientras levantaba a Javier por la camisa.
         -Conozco el camino – dijo Javier calmado, con el labio roto, dedicándome  una mirada de disculpa antes de salir.
         -Andres… solo nos  besábamos.
         -¡No me veas la cara de idiota que tus labios no están en tu cuello! – me grito muy enojado - ¡Hasta marca te dejo el hijo de puta! – Instintivamente lleve mí mano a mí cuello – ¿hace cuánto que tienen sexo? – dijo intentando de sonar calmado, aunque su rostro seguía viéndose alterado.
         -No hemos tenido sexo –dije cabizbaja – además, no entiendo tu enojo, Jazmin tiene mí edad y tu lo haces con ella.
         -Pero Jazmin no es mí hermana menor – hizo una pausa – no discutiré esto contigo –suspire agradecida de no tener que pelear – pero tampoco lo volveras a ver.





jueves, 30 de mayo de 2013

Cap. 101: El sobre dorado.


         (Narra Beca)       
         El sobre dorado estaba en el escritorio. Flor y yo mirándolo fijamente, a una distancia prudente, ya que no sabíamos realmente que hacer.
         -¿Crees que haya un truco para abrirlo? - me pregunto Flor.
         -No lo se  – dije sin quitarle la mirada al sobre.
         -Esto es adsurdo, solo intentemoslo – dijo luego de unos minutos acercándose al escritorio y tomando el sobre.
         -Ten cuidado – dije poniéndome a su lado. Intentaba pero no se abria – no lo  vayas a romper.
         -Callate que me desconcentras – me dijo mientras intentaba abrirlo.
         -Deja que yo lo intente.
         -No – dijo jalando el sobre, haciendo que ni siquiera lo rosara.
         -Vamos Flor.
         -De acuerdo – dijo y cuando  Flor me lo estendio y ambas mantuvimos las manos en el sobre, este empezó a brillar y se abrió, salió una carta y esta subió hasta quedar frente a nuestros rostros, esta se extendió llegando hasta el piso, dejando ver una hermosa letra cursiva en letras doradas, alrededor de la hoja había una marco que tenia miles de adornos en color dorado, tantas figuras que no lograba entender o desifrar en estos momentos - ¿Qué hacemos ahora?
         -Creo que deberíamos leerla.
         -No me digas – dijo mirándome sarcástica.
         -Bueno tu preguntaste – me acerque y entre las dos tomamos la carta.
         Empece a leer en voz alta:
         Queridas hijas mias, se que has de estar muy confundidas, lamento no poder estar para responder las dudas que las atormentan. No he podido hacer mas que escribir esta carta, contando lo que paso, el porque de mis actos. Presten atención, pues la historia aunque muy facinante, resulta confunsa ante la distracción.
         Los A y los P son hijos de la Luna y el Sol, eso ya lo saben, lo que no saben es que la Luna y el Sol, se encuentran en el mundo en el que yo vivo y en el que ustedes nacieron. Arriba del mundo de los sueños, aquel lugar donde tanto permanecieron ambas, es el intermedio de nuestros mundos. Arriba estamos nosotros, los que ayudan y controlan la tierra, dioses por decir algo, vosotros están abajo, cuidando y destruyendo todo lo que les damos. Yo me llamo Aliza aunque creo que ustedes me conocen mas como naturaleza, como saben los dioses son inmortales, así que es adsurdo decir cuantos años tenia cuando conoci a vuestro padre. Yo estaba muy ocupada de aca para alla, pues ustedes, los mortales, disfrutaban en dañarlo todo. Vuestro padre era un gran compañero, no amigo, era mí compañero, me ayudaba y complementaba en mí labor, se llama Clemin, ustedes lo conocen como clima. Un dia entre los días vuestro padre, me hizo enfurecer, pues llevaba ya varios días sin hacer que lloviera en uno de los tantos lugares que me encantaban de vuestro mundo, así que las plantas empezaban a marchitarse, y apenas era inicio de PRIMAVERA ¡¿lo podeis creer?! Yo muy enojada fui a su encuentro y se lo reclame, pero el estaba decidido en darle una lección a los mortales con una sequia, yo le dije que si quería lo hiciera pero que mis plantas no tenían la culpa, el muy despreocupado respondió:”a veces ahí que hacer sacrificios” Me molesto tanto que le dijo insultos de todos los idiomas de vuestro mundo, tanto que cuando termine de gritárselos me miraba impresionado y recuerdo bien que parecía atemorizado. Me ofreció disculpas y en ese mismo instante hizo que lloviera…. Para resumir mí relato, nos volvimos grandes amigos, pero un dia fue algo mas que amigos.
         Ahora necesito contaros otra historia para que entendáis el porque tuve que abandonarlas. La Luna, como voz la conoceis, yo la conozco como Anàlum, mí mejor amiga, en un pasado muy lejano, incluso antes que los humanos fuesen creados, se enamoro de El Sol, o como yo lo conozco Rodisum, en ese tiempo el dia y la noche eran inexistentes, los dos permanecían uno junto al otro, no eclipse, no, posaban una al lado del otro, como dos amigos, irradiando luz, pues antes Anàlum brillaba incluso mas que Rodisum. Un dia entre los días Anàlum como ser atrevido que es fue hasta Rodisum, y pues, como ustedes decís, se le declaro. Así desde ese momento no se posaban uno junto al otro, sino hacían un eclipse, pero Soid, jefe y autoridad de los 3 mundos no estaba de acuerdo, pues la luz era tan grande la que irradiaban ambos que todos quedaban cegados, incluso los Dioses que se encontraban a mundos de distancias, así que prohibió las relaciones entre dioses y declaro el dia y la noche, de forma que nunca pudiesen verse. Rodisum y Anàlum quedaron destrozados pues no solo tuvieron que separarse, si no que debieron enviar a sus primeros hijos a la tierra, Anàlum por ser mí mejor amiga me rogo a gritos un lugar seguro y yo le recomendé mí lugar favorito sobre todos, el vuestro, el corazón del bosque. Soid al ver los primeros hijos de dioses que existieron creo a los humanos, pero sin las cualidades dotadas de Rodisum y Anàlum. La mas afectada fue Anàlum, pues Soid supo que ella dio el primer paso, así que le quito casi toda su luz, dejadola casi sin ningún brillo, además que Anàlum era enemiga de la soledad, por eso Rodisum, a solas, le rogo a Soid que por favor le creara algún tipo de compañía para que no se sintiese tan sola, y de alli provenieron las estrellas. He alargado mucho el relato, pero creo que quizás le sirva a los guardianes, que yo misma cree cuando Soid creo a los humanos, con el fin de que mí trabajo no se viese tan difícil gracias a los humanos creados por Soid, pues entre sus cualidades estaba el destruir.
         ¿Qué tiene que ver aquel relato con mí abandono? Creo que ya lo saben, estaba prohibido, su nacimiento haría que Soid supiera que entre Clemin y yo pasaba algo, y se entero, pero por nuestras mismas bocas, pues temiamos por vuestro destino, eran lo mas importante en esos momentos y lo seguís siendo en estos, como castigo nos obligo a enviarlas a la tierra, pero nosotros lo haríamos, ese seria parte del castigo, pues aunque el tiempo es inrrelevante para nosotros, al estar en ese mundo se vuelve algo preocupante, os explico, solo 30 minutos llega a casi matarnos, ya que en ese mundo nuestra inmortalidad es nula, tan solo pisar aquel suelo, sea agua o parte de mí, duele y lastima, así que seria un total sufrimiento el bajarlas, pero lo valdría. Rodisum y Anàlum eran nuestros mejores amigos, nosotros inclusos nos prestamos todos estos años como mensajeros, así que ellos no solo fueron nombrados sus padrinos y guardianes, si no que nos ayudaron a bajarlas. Clemin y yo decidimos esconderlas, pues habíamos visto como al principio los hijos de Soid despreciaban a los Anàlum y Rodisum por tan solo ser diferentes, no queríamos que lo mismo les pasara a vosotras, así que planeábamos ponerlas en medio de aquel árbol donde antes poseían uno de los primeros guardianes, ese era un hecho inexistente para los descendientes de ahora, así que no haría ningún problema. En el dia, cuando Rodisum amparaba a vuestro padre, el bajo con una de ustedes, a ella le pusimos Winnie, como la estación favorita de vuestro padre , Winter, Invierno. Ella poseía las caracticas mias, ojos Marrones como la tierra y los cabellos igual, una piel delicada como los petalos de una flor y los dotes de vuestro padre, el control del clima. Con sumo cuidado la dejo dentro del árbol y casi por poco muere, llego aca muy mal, pero llego. Luego a la noche, con Anàlum, yo bajaría, junto con Prim, como mí estación favorita, Spring, Primavera. Ella tenia los ojos verdes como vuestro padre, sus cabellos marrones y su piel algo mas aspera, ella estaba dotada con mis poderes, el control de la naturaleza. Yo no solo debía llevar a Prim hasta el árbol junto con Winnie, no, yo también debía colocarles una burbuja, regalada por Et, conocido como el tiempo. Esta burbuja no las haría crecer, de manera de que cuando Soid rectificara su decisión nosotros iríamos por vosotras y las criaríamos aca, pero como sabran, las cosas no salieron de esa forma, pues al llegar, la burbuja se me cayo, y perdió, yo la busque como loca, pero me quedaba muy poca fuerza y tiempo, por poco mori, todavía conservo algunas marcas de aquel dia, Clemin me empujo a través de la brisa hasta una familia que iba en carretera, y a mí me arrastro hasta el cielo ya inconciente sin nada de fuerzas, no me pude oponer. Desde ese momento solo he llorado y visto como mis dos hijas crecieron sin mí, ninguna con una caricia mia, ni consejos. Y lamento informar que Soid no cambiara pronto de parecer, obligándome a olvidarlas y a que envejezcan sin conocerme. Esta carta, bien me costo mandárselas, no abra mas, ya no sabran mas de mí, solo esto. Espero que puedan perdonarme.
         Las amamos.
         -Siento como si me acabaran de contar una historia de Disney – dije.
         -¿Yo control del clima? – dijo Flor.
         -Supongo que aun no lo has desarrollado, además creo que lo de los pensamientos es algo que desarrollaste estando en el corazón del bosque.
         -Eso es lo que Alex me dijo pero… sigo teniendo muchas dudas.
         -Yo no, ya se lo que necesitaba.
         -Eso es porque tu ya tienes una mama – dijo Flor con los ojos brillosos.
         -Flor…
         -Callate – dijo volteándose – no quiero tu lastima.
         -Eres mí hermana – dije tocando su hombro.
         -Solo quiero pensar las cosas, dare un paseo – dijo enrrollando la carta y buscando un bolso.
         -Creo que primero deberíamos hablar con Alexander ¿no te parece?
         -No – dijo mientras guardaba la  carta en el bolso.
         -No te llevaras la carta de mama.
         -¿Por qué no? -  me miro desafiante.
         -Porque es de ambas  y no saldrá de este cuarto a menos que sea para mostrársela a Alexander.
         -Tu no me ordenas – dijo a punto de abrir la puerta, yo arrastre las plantas y la bloquee – dejame salir – dijo mirándome.
         -No hasta que me des la carta.
         -¿Por qué debo hacerte caso? Ni siquiera sabemos si eres la mayor. Abri la puerta.
         -No me interesa, dame la carta.
         -No. Tu tienes una madre, la tuvistes todos estos años, yo solo quiero quedarme con la carta, tu siempre lo has tenido todo,  la libertad, el novio, las amigas ¡TODO! – dijo llorando y tirándose al piso.
         -Flor…
         -No – me cayo – te dije que no quiero tu lastima, solo quiero alejarme, y volver a leer la carta hasta que me la sepa de memoria ¿es eso muy difícil para ti? – dijo mirándome a los ojos - ¿acaso piensas que lo único que tengo de mama lo dañare? ¿me crees tan descuidada? – retire las plantas y abri la puerta – Gracias – dijo saliendo sin mas.
         Me tire en la cama y busque mí teléfono, llame a Angel, quería hablar con el, estar con el. Nada, no contesto. Llame a  Violeta, igual, no contesto, probe con Andres, y fue lo mismo. Sonreí de lado y pensé: justo hoy, todos están ocupados.
         (Narra Flor)
         Estaba en la cima de un árbol, a kilómetros del corazón del bosque, mirando el vacio, estaba tan alto que tan solo la caída me mataria, no sabia ni cuando había escalado tanto. Mí espalda descansaba en el árbol mientras mis manos lentamente sacaban la carta del bolso.
         La abri, la lei, llore y la volvi a leer. Acaricie el borde de la ca4rta, todos esos simbolos y signos, como si de alguna forma se transformarían o convertirían en mí mama, mí madre, aquella mujer que nunca estuvo para mí, que solo fue capaz de dejarme encerrada, sola, en un árbol. No la juzgaba, no la culpaba, solo… la lloraba.
         -Así que…¿sos mí madrina? – dije mirando la luna – no se si me escuches, pero si puedes… solo… ¿podrias decirle que la extraño? – dije admirando a Anàlum.
         -¿¡Con quien hablas?! – e3l sonido me sorprendió tanto que me cai de la rama y de no ser porque unos fuertes y frios brazos me atraparon hubiese tenido un muy buen golpe - ¿estas bien? – pregunto Peter a centímetros de mí rostro.
         -¡Alejate! – le grite alejándome de su cuerpo.
         -Yo solo quise…
         -¿Molestar? Porque desde que te conozco solo has hecho eso.
         -Ya veo que estas molesta.
         -¿Cómo no estarlo? – dije exassperada – no debiste asustarme, y mas te vale no volver a hacerlo de nuevo – le amenace.
         -No quise asustarte, pero…¿Qué hacias alla arriba? – dijo señalando la cima del árbol.
         -No tengo porque responderte.
         -Lo se, pero me lo debes por atraparte.
         -No te debo nada, era tu deber, por tu culpa pude morir.
         -Tan dramática como tu hermana.
         -Si, pero no tan ingenua así que lo de mañana OLVIDALO – la ultima palabra la dije lentamente.
         -De acuerdo – dijo cruzándose de brazos.
         -¿No insistiras?
         -No, es lo que querías ¿no? Que te dejara de molestar.
         -Exacto.
         -Bueno, entonces me voy – dijo volteandosel.
         -Espera ¿tu que hacias aquí?
         -Siempre doy paseos nocturnos. Me calman y ayudan a pensar, ahora me diras ¿Qué hacia tu?
         -Es complicado – entonces se volteo a mirarme.
         -Intentalo – dijo sonriéndome.
         -Cuando volvi del mundo de los sueños lo hice con un sobre dorado…
         -Eso ya lo sabia – me interrumpió – lo siento – dijo luego de que le hechada una mirada de odio.
         -Como decía. Hoy Beca y yo logramos abrir el sobre, y ya se porque nuestros padres nos abandonaron, fue mucha información… vine aca para pensar un poco. Y si no hubieses llegado pudiese haberlo hecho – dije dedicándole otra mirada de odio.
         -Wow, que fuerte.
         -No es nada – dije – es tarde, será mejor que me vaya.
         -¿Sabes por donde?
         -Recorri con mí mente este lugar todos los años de mí vida. Lo conozco incluso mejor que Angel y tu juntos – dije sonriendo.
         -No lo creo – dijo Peter desafiante.
         -¿Quieres apostar?
         -Tu deci  - me reto.
         -Apuesto a que puedo llegar a la cascada con los ojos vendados.
         -¿Sin ayuda?
         -Solo yo y una venda en los ojos.
         -Perfecto, si gano, y claro que lo hare, iras mañana a un cita conmigo.
         -De acuerdo, y si yo gano, y claro que lo hare, tendras que hacer lo que yo te diga por todo el dia de mañana ¿trato? – dije extendiendo mí mano derecha, Peter gustoso la estrecho y de nuevo esa insoportable corriente eléctrica.

 --------------------
Lo han entendido todo? es muy confuso, lo se, pero espero que lo hayan entendido todo, me siento orgullosa de este cap :D asi que espero que les haya gustado. Y ahora diganme ¿A quien quieren como ganador de la apuesta? ¿A Peter o a Flor?

sábado, 25 de mayo de 2013

Cap. 100: Discucion.


         -¡¿Estuviste a punto de hacerlo con Javier?!  - grito Beca luego de que le contara lo que paso. Estábamos en la cabaña en mí habitación junto con Flor.
         -¡Shhh! No quiero que Andres te escuche. Y no, o bueno si pero es que cuando me toco…
         -Violeta – me interrumpió Beca – ya es bastante asqueroso para mí que salgas con mí hermano, para que ahora quieras describirme tus escenitas con el.
         -Javier no es realmente tu hermano – dijo Flor.
         -Pero lo veo como tal, me es asqueroso – dijo Beca mientras sacudia tono su cuerpo.
         -Bueno pero el punto es que… no se como sentirte, osea, yo se que no estoy lista, quiero pero no aun y no se si Javier pueda esperar. Tu misma me dijiste que el era un fiestero incapaz de estar soltero por mas de 3 dias.
         -Si pero estuvo como que 2 meses esperando a que tu te decidieras, además si Javier es tan idiota como para terminarte o presionarte, por mucho que lo quiera, no te merece – le dijo Beca.
         -Para variar Beca tiene razón – dijo Flor haciendo que Beca le lanzara mi oso de felpa.
         -¡Hey! ¡Dejen a mí oso tranquilo! – grite quitándoselos.
         (Narra Angel)
         -Peter, ya te dije, no puedo, si Beca se llega a enterar va a hacer que un árbol me caiga encima – le dije por teléfono.
         -Vamos Angel, yo la vigile cuando me lo pediste – lo pensé un minuto – si aceptas prometo lavar tu auto.
         -¿Todo? – pregunte suspicaz.
         -Hasta le pasare aspiradora.
         -De acuerdo – suspire - ¿Qué necesitas que haga?


         (Narra Beca)
         -¡Flor! – grite exasperada - ¿Por qué razón mí blusa tiene un agujero en medio? – grite mostrándosela.
         -Necesitaba un poco de tela para mí maqueta – dijo alzando una replica del corazón del bosque.
         -¿Y donde la usaste? – pregunte intentando sonar calmada.
         -A la final no fue necesario – dijo volviendo sus ojos a la maqueta.
         -¡Ahhh- grite - ¡No puedes solo tomar mis cosas y arruinarlas sin motivo alguno! Te amo y me encanta que estes aquí, te dije que podias usar mis cosas sin permiso pero no para que las cortaras, dañaras o regalaras.
         -Eso solo fue una vez, y esa chica parecía querer mucho tu Chaqueta de cuero, además, casi nunca la usabas.
         -¡La usaba todo el tiempo! ¡era mí favorita! – dije exasperada.
         -A pues siento ser una carga para ti – dijo molesta.   
         -No lo eres, es solo que… para ambas esto es nuevo, solo debemos llegar a un acuerdo – dije calmándome.
         -Lo que pasa es que tu criticas todo lo que hago.
         -Eso no es cierto.
         -Si lo es, desde que llegue no paras de decirme que debo y no hacer.
         -Porque me importas y no quiero que nada malo te pase – dije sentándome en frente de ella.
         -No necesito que me cuides.
         -Si lo necesitas.
         -En tal caso para eso tengo a Alexander, a ti ya no te necesito – esas palabras me dolieron, asentí y fui hasta mí cama – Beca yo no quise…
         -No importa Flor, es tarde. Buenas noches – dije e intente dormir.
         A la mañana siguiente desperté sola en la habitación, lo agradeci, no quería otra discusión, me vesti con unos jeans, converse rojas y una camisa igual. Mí cabello lo puse en una coleta alta y Sali a desayunar. Flor tampoco estaba, me extraño, supongo que tampoco quería encontrarse conmigo, ni modo.
         (Narra Flor)
         Si, quizás no debía decirle eso, fue cruel de mí parte, pero es que…. No, no tengo excusa, soy la peor hermana del mundo. Le pediré disculpas, si, luego del almuerzo me disculpare. Ahora tengo que llegar a tiempo a mí siguiente clase, me la pase todo el almuerzo escondiéndome y casi que ni comi.
         Llegue tarde, me mandaron un trabajo del tamaño del planeta y para mañana. Arrastrando los pies me dirigi a mís siguientes clases. Al Salir de ellas pensé en lo que debía decirle a Beca, quizás una simple disculpa bastaría, per quizás no ¿tendria que comprarle algo? Quizás hacerle unos pasteles, lo malo es que no se hacer pasteles. Mejor y le pregunto a Angel, el sabe mucho sobre pedirle disculpas a Beca.
         -¡Auch! – dije cuando cai al suelo de la entrada del corazón del bosque.
         -Lo siento – dijo quien me hizo caer.
         -No importa – dije parándome y limpiando el vestido que hoy cargaba – ahs, eres tu – dije viendo a Peter.
         -Si hermosa.
         -El hermosa esta de mas – dije pasando por un lado pero el sostuvo mí muñeca enviando señales eléctricas como a Beca le pasaba con Angel, eso me asusto.
         -¿Por qué no podemos ser amigos?
         -Porque no me agradas.
         -Podria si me dieras la oportunidad.
         -Bien.
         -Soy Peter, líder del clan P ¿y tu?
         -Flor, estudiante del corazón del bosque – dije sin mucho animo.
         -¿Te gustaría acompañarme a un lugar?
         -¿Qué lugar? – pregunte irritada.
         -Es un secreto.
         -No me gustan los secretos.
         -Tu eres uno.
         -No te seguire el juego.
         -¿Siempre eres tan cortante?
         -¿Siempre eres tan insistente?
         -Solo con lo que quiero – dijo con una sonrisa de medio lado.
         -Ya pues no siempre se obtiene lo que quiere.
         -Yo siempre lo obtengo.
         -Yo soy la excepción.
         -Eso ya lo veremos – dijo quedando a centímetros de mí rostro.
         -¿Es un reto? – dije  manteniendo el contacto visual.
         -Tomalo como quieras – dijo sonriendo con suficiencia.
          -No te seguire el juego – repeti.
         -Solo una salida, pequeña, sabes que quieres ir.
         -¿Cuándo?
         -Mañana – dijo Peter.
         -De acuerdo, pero no es una cita – aclare.
         -Para nada – dijo con una sonrisa.
         -Lo digo en serio.
         -Lo se, solo no le digas a tu hermana, me gustaría seguir en una sola pieza.
         -¿Tanto miedo le tienes?
         -No es miedo, es mas respeto.
         -Llamalo como quieras, tu sabes que le temes.
         -Solo un poco – dijo riendo.
         -Flor, te andaba buscando, debemos hablar ¿tu que haces aca - dijo Beca llegando a mí lado y viendo de mala gana a Peter.
         -Estabamos hablando. Hasta luego Peter – dije jalando a Beca del brazo hasta un lugar mas apartado – quiero pedirte disculpas, no quise decir eso, lamento haber discutido, eres muy especial para mí y lo sabes – le dije.
         -Tu también lo eres para mí – dijo abrazandome – Y acabo de hablar con Alexander, mañana iremos a comprarte todas las cosas que quieras – dijo con una amplia sonrisa.
         -Mañana no puedo, estare ocupada.
         -¿Y eso?
         -Es un secreto – dije sonriendo.
         -Siempre y cuando no me traiga problemas, y no tenga que ver con Peter todo bien.
         -No te traerá problemas ¿y como podría yo tener algo que ver con Peter? Porfavor, ni siquiera lo soporto – y no mentia, no me agradaba en lo adsoluto.
         -Ya… me alegra escuchar eso – dijo tranquila – ahora ¿Qué te parece si vemos cual es el misterio con el sobre de mama?
         -De acuerdo, intentemoslo – dije sonriendo.
-------------------
Poco y como el otro no muy interesante, lo se, lo se.... La razon de demorarme tanto, bloque, simple, no se me ha ocurrido nada, AHORA estoy menos bloqueada por lo que le pongo todo para el proximo cap sea muy interesante, y tiene que serlo porque si reeleen el final del cap, se daran una pequeña idea de a lo que me refiero...
Eso es todo, sugerencia u opinion bien recibida... Las quiero. Adios.






sábado, 27 de abril de 2013

Cap. 99: Ni idea del titulo.



         -No me importa – le dije – mañana se ira conmigo le guste a quien le guste.
         -Beca, entiende, en la cabaña no caben – me dijo Clavel.
         -Bien, entonces viviré con ella aca.
         -No ahí suficientes habitaciones – dijo Alexander.
         -¿Por qué no quieren que este con ella?
         -No es eso – dijo Clavel.
         -Entonces no veo el problema a que vivamos juntas – Clavel le dedico una mirada a Alexander haciéndole entender que yo tenia razón, el suspiro.
         -De acuerdo. Vivirán aca. Les daremos una habitación para las dos. Podrán mudarse esta tarde – dijo Alexander resignado.
         -Gracias – dije con una sonrisa triunfal saliendo.
         Era Miercoles en la mañana, había faltado a mis clases de la mañana para solucionar lo de Flor, asi que hoy nos mudaríamos a una habitación del corazón del bosque. Sin duda extrañaría vivir con Andres y Violeta, pero Flor era mi hermana y no me separaría de ella, no de nuevo. Fui a la habitación de Flor y le encanto la noticia. Luego termine mis clases de la tarde y le avise a Violeta y Andres, les entristeció la idea pero lo entendieron y se ofrecieron a ayudarme a mudarme.
         -¡Hey! ¡ese CD es mio! – me dijo Andres tomando un disco de David Guetta.
         -No se como termino en mis cosas – menti con mirada inocente.
         -Aja – dijo el mirándome serio.
         -¿Ya tienes todo? – dijo Angel tras sacar otra caja.
         -Si – dijo y entre todos llevamos mis cosas al corazón del bosque.
         La habitación era grande y muy espaciosa, estábamos a unos 125 metros del suelo, la vista de una gran ventana daba con la entrada del gigantesco árbol, la ventana estaba justo entre dos camas individuales con sabanas blancas. Del otro lado de cada cama había un closet que daba una imagen mas tierna a la habitación, ya que como todo aca, estaba hecho de hojas y ramas. El baño estaba en una esquina del lado izquierdo de la habitación y en el otro extremo de la habitación había un pequeño escritorio, y aun asi quedaba suficiente espacio como para jugar Wii. Flor ya estaba allí mirando desde la gran ventana.
         -¿Me ayudas? – dije como pude por la fuerza que hacia al cargar tantas cajas.
         -Wow, si que tienes cosas – me dijo Flor y de inmediato me ayudo.
         Al terminar de desempacar cenamos en la habitación una pizza que gustosamente nos trajo Angel. La habitación ya estaba llena de mis cosas, que ahora también eran de Flor. La luz de la luna entraba por la ventana y me encantaba aquella vista. Al irse Andres, Violeta y Angel les agradeci de nuevo y luego me di una ducha. Gracias a dios tenían calentador. Luego me coloque la piyama y al salir vi al Flor mirando el sobre dorado.
         -¿Crees que sea de Mama? – me pregunto sin llegar a verme.
         -No lo se – dije sentándome en la cama de la izquierda. Ella estaba en la derecha.
         -Me gustaría que fuese de ella – dijo mirándome.
         -A mi también – dije.
         -Eso no es verdad – me dijo y volvió a mirar el sobre y se recostó de una almohada – a ti te da miedo saber porque se fue, porque nos alejo de ella… Y no, no entre a tu mente. Pero estuve dentro de ella durante 16 años… asi que se puede decir que te conozco mejor que nadie – dijo con una pequeña sonrisa.
         -Bueno para que decirte que no, si, si – dije encogiéndome de hombros.
         -Ya mejor vamos a dormir – dijo colocando la carta a un lado y ahí fue cuando me di cuenta de que cargaba una de mis pijamas - ¿Te molesta? – pregunto respecto a la pijama.
         -Para nada, todo lo mio es tuyo – le sonreí – Buenas noches – dije apagando las noches.
         -Buenas noches Beca – y al instante me quede dormida.
        
         El sol golpeaba mi rostro. Abri mis ojos y me encontré con una cama vacia y tendida a mi lado. Mire mi teléfono y me di cuenta de que tenia unos minutos para que fuesen las 7:00 tendria que correr si quería llegar… un momento, no estoy en la cabaña, no tengo porque llegar antes, ya estoy en la escuela. Con una sonrisa volvi a cerrar los ojos, pero mi teléfono empezó a sonar.  
         -¿Alo? – dije soltando un bostezo sin siquiera ver quien llamaba.
         -¿Cómo amaneció mi princesa? – pregunto Angel al otro lado haciendo que sonriera.
         -Muy bien ahora que te escucho – dije y sentía como tontamente me sonrojaba.
         -Me alegra, ve por tu ventana – dijo e imediatamente voltee.
         -¿Cómo llegaste aca? – dije ayudándolo a entrar.
         -Esto esta lleno de ramas – dijo antes de besar mis labios - ¿y tu compañera de cuarto?
         -Madrugo. Y yo ya debo arreglarme para clases.
         -¿Ya? – dijo haciendo puchero.
         -Sip – dije tronando la p.
         -Bien – dijo tirándose en mi cama.
         -¿Qué haces?
         -Te espero para desayunar – dijo con su sonrisa de niño.
         -Bien – dije y tome mis cosas.
         Me bañe en 10 minutos, me coloque unos jeans negros algo pegados, una camisa mas alargada a los lados de color rojo con una clave de sol en medio de color negro, mis converse, mi collar, mi cabello mojado lo deje suelto, algo de base y una línea negra en el ojo mordí mis labios para que enrojecieran un poco y Sali, Angel seguía acostado en mi cama.
         -Estas hermosa… quizás demasiado – dijo haciendo una mueca – si, definitivamente demasiado. Ve a cambiarte – dijo señalando el baño. Yo me acerque y lo bese.
         -Te amo.
         -Yo también te amo – dijo besando mi nariz – ahora a desayunar – dijo parándose y tomando mi mano.
         -Espera y tomo mis libros – dije y luego de sacar los que me tocaban hoy busque mi bolso – oye ¿has visto mi bolso?
         -¿Cuál de todos? – pregunto con un poco de risa.
         -El negro de un solo hombro – dije mirando debajo de mi cama.
         -No, solo busca otro.
         -Sera – dije y tome el primero que consegui – aunque tendre que ver como consigo un lápiz, colores y borra – dije guindándome el bolso en un hombro.
         -Ten – dijo Angel buscando en su bolso y sacando una cartuchera.
         -¿No lo necesitaras?
         -Sera fácil conseguir uno – dijo con una sonrisa, y sabia a lo que se refería. Era el “jefe”
         -Bien – dije cerrando el bolso con la cartuchera de Angel dentro – ahora si vamos a desayunar – tome su mano y juntos fuimos a la cafetería en donde estaba Flor con uno de mis vestidos floreados, le quedaba muy bonito esos colores pasteles, tenia unas zapatillas negras a juego con mi bolso, ahora sabia en donde estaba. Y había trenzado su cabello dejándolo caer sobre su hombro derecho.
         -Hola – dijo Flor animada.
         -Hola...- dije sentándome – no tengo problema en que tomes mi bolso, pero podrías decirme para sacar mis cosas antes – dije señalando el bolso.
         -Oh, es que crei que no utilizarías nada de esto – dijo señalando mi bolso.
         -¿Pensaste que no necesitaría mis lápices y cuadernos que uso diariamente? – dije alzando una ceja y ella puso ambas manos en el aire en señal de que “que se yo” suspire – olvidalo, solo avísame.
         Luego fuimos a clases y asignaron a Flor a grados mas bajo, Alex dice que es solo para que se informe un poco, que ira desde el primer año y cada semana subirá uno hasta llegar al mio, el 5to año. Asi que solo 5 semanitas y Flor estudiaría conmigo.

         (Narra Flor)
         Mi mañana había estado maravillosa, algo agitada pero genial. Todos eran gentiles conmigo e intentaban integrarme en cada conversación, me hacia sentir bienvenida, y yo que temia que me creyeran un bicho raro. Al salir del almuerzo me sentía hambrienta, aunque bueno desde que desperté solo pensaba en comer, supongo que luego de estar 16 años alimentándome como una planta lo explica. Los pasillos estaban lleno de guardianes y flores del bosque, me abrumaba tanta gente y aun no manejaba muy bien mis piernas asi que debes en cuando sentía que me caería. Mis hombros estanban adoloridos de tantos tropezones que me estaba dando toda esta gente ¿Por qué no están en el comedor ya? Entonces otro empujon, pero este fue muy fuerte y termine con el trasero en el suelo y un humor negro. De tener a mi atacante en frente le hubiese gritado un par de cositas pero ya no estaba, asi que no me toco mas que pararme y acariciarme el trasero por el golpe.
         -¿Estas bien? – dijo una voz un tanto familiar, aunque para mi todo lo era gracias a Beca.
         -Ehm si – dije sin ver quien era mientras limpiaba el vestido que cargaba.
         -¿Tu eres Flor no es asi? – entonces alce la vista y me encontré con Peter.
         -Si y tu eres Peter – afirme algo a la defensiva.
         -Exactamente… ¿Cómo lo sabes?
         -¿Cómo no saber de ti? – dije con una sonrisa alegre, la cual de inmediato le contagie – si estuve en la mente de Beca es obvio que te vi – dije ahora seria y odiosa.
         -Ah es por eso – dijo y yo gire los ojos.
         -Si, es por eso. Ahora si me disculpas, tengo hambre asi que Adios – dije llevándome dos dedos a la frente y hechandolos luego al aire en señal de despedida y caminando al comedor.
         -Espera ¿No quieres un recorrido? – dijo seductor.
         -Si – dije sonriendo y el hizo de nuevo lo mismo – pero no tuyo – cambie de nuevo la expresión a seria.
         -¿Segura? ¿Te puedes arrepentir?
         -Como puede que no – dije y en eso el timbre sono – uff ¡Por tu culpa no pude almorzar! – dije ahora mas que molesta.
         -¿Qué tal si te llevo a almorzar? – dijo sonriendo.
         -Peter, desaparece – dije y corri a mi próxima clase.
         El dia se hizo muy pesado, mi estomago rugia y eso me puso de mal humor. Al terminar todas las clases corri a la cafetería y pedi una pasta, una sopa, un buen trozo de pastel de chocolate y un inmenso vaso con jugo de Melon.
         -Veo que tienes hambre – dijo Beca sentándose a mi lado – te busque en el almuerzo.
         -Peter me distrajo y ya luego sono el timbre. No almorcé – dije mientras atacaba la pasta.
         -Hey, recuerda respirar – dijo Beca – no vayas a ahogarte – yo sonreí agradecida de su atención y preocupación – y ¿Cómo que Peter te distrajo?
         -Si me cai el me ayudo a levantarme y… olvidalo, no paso nada – dije mientras pasaba a la pasta.
         -No se realmente donde te entra toda esa comida, la pasta es mas grande que tu – dijo señalando el plato yo solo pude sonreírle – y ok, pero alejate de el.
         -Que ¿te pondría celosa? – le dije en broma.
         -No seas asquerosa – dijo golpeando levemente mi hombro – pero no quiero que este contigo.
         -Si, pero no me des en los hombros, hoy todo el mundo me tropezó y me duelen.
         (Narra Violeta)
         -Por favor ¿por mi? – dije haciendo puchero.
         -No Violeta. Hablamos de los secretos de mi clan, no puedo – dijo Javier.
         Estábamos en su habitación, ambos acostados en su cama.
         -Pero es que este trabajo vale casi toda la nota de Historia del bosque… El profesor dijo que debíamos hablar con ustedes, que ya había guardado los libros del clan P bajo llave y que debíamos convencerlos. Por favor – dije antes de besar cortamente sus labios.
         -Deja y hablo con Peter…- yo gire los ojos – Violeta tu deberías entenderme, me has estudiado por años…
         -A ti no, al clan P – aclare, suspire – ya bueno pidele permiso, pero no ahora – dije y me acerque a besar sus labios.
         Prense suavemente los mios contra los suyos y abri lentamente los labios haciendo que Javier introduciera su lengua en mi boca, el tomo mi cintura y me coloco debajo del, sin llegar a apoyar su peso contra el mio, mis manos estaban en su pecho sin saber muy bien que hacer. Javier empezó a acariciar el final de espalda y luego la coloco a un costado empezando a acariciar mi cadera y parte de mi estomago con su pulgar. Nuestros labios se separaron pero Javier bajo a mi cuello haciéndome sentir un cosquilleo inexplicable, ya habíamos tenido besos subidos de tono, y no era la primera vez que besaba mi cuello, pero sentía que esta vez era distinto. Bajo poco a poco de mi cuello a mi hombro bajando un poco mi camisa, luego su mano subió por mi estomago llegando al comienzo de mi seno y con solo un roce de su mano y mi seno lo empuje alejándolo de mi.
         -Y-yo Lo siento – balbuceo Javier – fui demasiado rápido – dijo rascándose la cabeza.
         Yo iba a decir algo pero mi garganta no hablaba mi teléfono sono y conteste sin siquiera ver.
         -¿Alo?
         -Violeta es tarde – me dijo Andres – aca en 5 minutos – dijo y colgó.
         -Era Andres – dije colocándome los zapatos y evitando su mirada.
         -Ehm, claro yo te llevo – tomo las llaves, yo mis cosas y en silencio salimos.
         Estabamos en el auto, no sabia que decir realmente… Beca me había hablado antes de Javier, el había tenido inmensidad de novias, novias que parecían a veces modelos, yo no era modelo y tampoco me sentía capaz de dar ese paso. Me gustaba como me hacia sentir, como nuestras lenguas jugaban, como me daba cada caricia y los escalofríos que sentía con cada una pero no me creía lista para llegar allí. Finalmente rompi el silencio.
         -Javier yo… lo siento.
         -No tienes nada que sentir princesa – dijo tomando mi mano y besándola – puedo esperar todo lo que quieras, fue mi culpa, yo lleve las cosas a eso… - dijo con una sonrisa sincera – no te sientas mal – dijo acariciando mi mano – te amo y no me importa esperar, se que valdra la espera.
--------------
Lo se, quitando lo de Violeta y Javier este capitulo entra entre los peores que he hecho, de verdad no hace falta que lo digan, es largo pero aburrido y lo siento, lo publique casi que por obligacion porque no queria dejar otra semana sin actualizar... Rommy de verdad muchas gracias por ayudarme con mi bloqueo pero como vez creo que igual no lo desarrolle muy bien. 
La verdad, me lei cazadores de sombras, y mis dedos solo podian pasar las paginas de ese libro y no escribi en toda la semana, lo lamento.
Besooosss :*
         

miércoles, 10 de abril de 2013

Cap. 98: Noche de chicas con chicos.



         Estaba mirando al vacio, literalmente. Me encontraba en aquella montaña a kilómetros de todos, luego de casi haber sido raptada por Ángel llegue aquí. Mi mente estaba en otra parte, estaba buscando algo, mejor dicho a alguien, a Flor, buscaba alguna forma de comunicarme con ella, necesitaba saber tantas cosas, me sentía como un bebe, como si llegase a un mundo nuevo del cual no sé nada y tengo que aprenderlo todo con error tras error, pero al final algo sale bien ¿no?
         -Beca – me llamo Ángel sacándome de mis pensamientos, yo solo me gire a verlo – Andrés dice que Clavel nos quiere ver - Se levanto y me tendió la mano, yo la tome y al levantarme lo abrace, el me devolvió el abrazo y beso mi cabello – de seguro son buenas noticias.
         -Eso espero…- susurre respirando profundamente para retener las lagrimas – vamos – dije con una pequeña sonrisa tomando su mano.
         Llegamos y nos dirigimos directo a la oficina de Clavel. Al entrar estaba ella y Alexander, yo me senté junto a Ángel en frente de ellos y espere a que empezaran a hablar.
         -Flor está bien – dijo Alexander.
         -Eso me han dicho, pero aun no la puedo ver – le reproche.
         -Es por tus poderes y los de ellas. Es cuestión de seguridad. Flor ya no logra comunicarse contigo en sueños ni fuera de ellos, si te ve, no sabemos si puede ocurrir y a lo mejor es muy pronto, recuerda que este es un terreno nuevo para nosotros – dijo Clavel.
         -¿Ósea que nunca la veré?
         -No dijimos eso… espera unos días – me dijo Alex.
         -¿Me llamaron para decirme esto? – pregunte ya algo molesta.
         -Cuando Flor despertó… tenia esto al lado – dijo Alexander extendiéndome un sobre dorado – no la logramos abrir, le pedí a Flor que lo intentara pero tampoco ¿podrías ver tu? Asentí mientras intentaba abrirlo pero inútil – ¿te parece familiar? – lo examine y me di cuenta de que tenía algo escrito en una esquina.
         -“Para mis dos únicas hijas, De: su madre” – leí.
         -¿Dónde dice eso? – Dijo Alexander acercándose y quitándome el sobre – yo no veo nada – dijo dándole vueltas.
         -Y a lo mejor solo las hijas, lo pueden ver – dijo Ángel.
         -¿Crees que sea de…mi mama? – el asintió – pero ¿Cómo?
         -Recuerda que Flor dijo que al salir tuvo que elegir entre ti y su madre. Y a lo mejor su madre sabía que decisión tomaría Flor y decidió hacerles una carta -  dijo Clavel.
         -Esto cada vez es más confuso – dije - ¿Cuándo puedo ver a Flor?
         -Solo unos días más – dijo Alexander.
         -Un día Alex. Solo eso – le amenace y me fui de allí con aquel sobre en mis manos.
         -Yo sí creo que sea de tu mama – dijo Ángel acompañándome al hospital.
         -No lo sé… nunca me he puesto a pensar en si quiero o no saber sobre ella – dije entrando - ¿Alguna novedad? – le pregunte a todos.
         -Ninguna – respondió Violeta – o bueno…- vi como miraba a los demás como para saber si decirme o no.
         -Violeta – dije tensa.
         -Es que ahorita le inyectaron un calmante. Kevin dice que está harta de estar encerrada y no poder verte, parece que el carácter es de familia – dijo Andrés en broma.
         -¿Y ese sobre? – pregunto Javier.
         -Al parecer cuando Flor despertó tenia esto en sus manos y bueno… creo que es de mi mama, mi verdadera madre – aclare.
         -Ouh – dijo Javier - ¿la leíste?
         -Nop, está totalmente sellada. Nadie la logra abrir, ni Flor, ni Alex ni yo, ni nadie.
         Pase el resto de la noche en el hospital. Y unos días más, pues Alexander me ponía excusa tras excusa, una noche me harte y estuve a punto de destruir todo. Ángel me calmo pero aun así estaba molesta con Alexander, pues el ya la había visto y aquí su hermana soy yo.
         Era viernes. Había faltado a clases, no importaba cuanto me insistieran, no me alejaba de la habitación de Flor. Ángel pasaba todo su tiempo libre conmigo ya que aunque quisiese no podía faltar ni a clases ni a los entrenamientos, Ángel me abrazaba y consolaba. Ya eran eso como las 7:00 pm.
         -Ángel… quiero verla – dije mirándolo melancólica.
         -Beca yo…- ya no sabía que decirme, dio un largo suspiro – se que lo lamentare – dijo parándose y desasiendo el abrazo – voy a distraer a los doctores y tu entraras ¿de acuerdo? – me susurro. Yo sonreí y lo abrace del cuello.
         -Te amo. Gracias, de verdad – dije antes de besar sus labios como por más de un minuto.
         -Lo que me haces hacer, no sé que me has hecho, pero me tienes rendido a tus pies – dijo besando de nuevo mis labios, acaricio mi mejilla y se fue.
         Miro a los lados verificando que no había nadie e hizo que en su dedo índice apareciera una pequeña llama que acerco al techo y de inmediato empezó a sonar la alarma de incendios. Doctores y enfermeras corrían de un lado a otro y yo rápidamente entre a la habitación de Flor, me gire y puse el seguro.
         -¡¿Beca?! – grito una voz familiar detrás de mí. La voz de mi hermanita.
         -¡Flor! – dije al voltearme estaba parada junto a la cama y tenía una bata de hospital, toda mojada por la alarma de incendios. Corrí hasta ella y la abrace con mucha fuerza. Ella me devolvió el abrazo.
         “Te extrañe”
         -¿Acabas de...?
         -Supongo que sí – dijo sonriendo con lagrimas en los ojos – que bueno es verte – dijo volviendo a abrazarme.
         -Yo también te extrañe, mucho – dije besando su mejilla.
         -No entiendo porque no me dejaban verte.
         -Ni yo.
         -¿Cómo has entrado? – señale al techo que todavía nos bañaba – Ah, fue Ángel ¿no? – dijo con una sonrisa.
         -Si – dije sonrojándome. Entonces empezaron a tocar frenéticamente la puerta.
         -¡¿Flor?! ¡Abre por favor! – gritaba Alexander.
         -No quiero que nos vuelvan a separar – dijo Flor volviendo a llorar.
         -No pasara – le asegure – toma – dije quitándome mi chaqueta de cuero.
         -Gracias – dijo poniéndosela – Ahg, huele a Ángel – dijo con cara de asco.
         -¿Cómo sabes…?
         -Cuando estaba en el árbol, veía, sentía, escuchaba y olía todo a través de ti – me explico.
         -¡Flor! Tumbare la puerta – grito Alexander y así lo hizo - ¿¡Se puede saber que haces tú aquí!? – me grito Alexander obviamente molesto. Ya había parado de llover.
         -Paso tiempo con mi hermana – dije como si nada – ¿y tú? – le sonreí.
         -Rebecca no debiste…
         -No Alex, tu no debiste negarme ver a Flor. Es mi hermana, tú no eres nada de ella ¿entendido? Esta a mi cuidado, no al tuyo – dije muy molesta.
         -Cálmense – dijo Flor – Alex, por favor… estoy bien – dijo con una sonrisa.
         -Luego hablaremos Rebecca – me dijo serio saliendo. 
         -Veo que mi plan funciono – dijo Ángel asomándose por la puerta – aunque estoy seguro que me castigaran… - dijo acercándose – Hola Flor – dijo con una sonrisa. Mi hermana lo abrazo de una y él le devolvió el abrazo.
         -Gracias, Gracias, Gracias. De verdad gracias por ayudar a Beca – le dijo todavía abrazándolo.
         -No es nada – dijo restándole importancia – bueno yo las dejo. Sé que deben tener mucho de qué hablar así que adiós – dijo besando la mejilla de Flor y luego besando mis labios.
         -Ahí que asco – murmuro Flor, Ángel y yo reímos.
         -Adiós – dijo Ángel saliendo.
         -Entonces ¿Por qué no me has visitado en sueños? – pregunte cuando las dos estábamos sentadas en un sofá de esa habitación.
         -No puedo. Es como si hubiese una barrera en tu cerebro que me lo impidiese. Ese momento en el que te transmití un mensaje ahorita fue porque no sentí la barrera.
         -¿Barrera?
         -Si, es como un muro. Ahorita la tienes.
         -Inténtalo – dije.
         “¿Hola?”
         -¡Vez! Quizás es cuestión de distancia, como que si estamos lejos no hay señal – dije riendo.
         -Yo más bien creo que… tú debes darme permiso.
         -¿Permiso?
         -Si… yo ya no estoy en el árbol. Mis poderes no son tan amplios. Hagamos un experimento. Esta noche iras a la cabaña y dejaras tu mente despejada, o dirás “te doy permiso Flor” y yo veré si puedo entrar.
         -Me parece algo tonto – entonces vi como frunció el ceño.
         -¿Tonto? – dijo como si estuviese molesta.
         -Ósea no, es solo que…- intente disculparme pero ella reventó en risa.
         -Eres muy crédula Beca.
         -¡Claro que no! – dije golpeándola con un cojín.
         -Si lo eres – dijo mientras cubría su cabeza.
         Y así pase el resto de la noche hablando con Flor. Hablamos de muchas cosas, del sobre, de nuestros poderes, de lo que vivimos en ese mundo, sobre mis clases de guardianas… de todo un poco. Ya era tarde así que me había ido a la cabaña. Le conté a Andrés, Violeta, Jazmín y Javier lo que había pasado, estaban muy contentos. Mañana Violeta y yo iríamos con las chicas y haríamos una pijama da en su sala de hospital. Violeta dijo que ella se encargaría. Yo me acosté en la cama que hace días no tocaba y pronuncie las siguientes palabras:
         -Te doy permiso, Flor.
         “Te dije que era eso, amo tener razón”
         “Eres una pesada”
         “Igual me amas”
         “Y tú a mí, hermanita”
         “Obvio que te amo. Descansa”
         “Solo si no te metes en mis sueños. Ahora que lo pienso esto de que te debo dar permiso me gusta”
         “No lo disfrutes tanto”
         Y ya luego quede profundamente dormida. Sin ninguna interrupción.
        

         -¿Tienes todo? – pregunto Violeta.
         -Sip – dije mientras revisaba - ¿y las chicas?
         -Ahí vienen – dijo señalando a Fabianna, Marilyn, Roxana, María, Jazmín y Melissa.
         Nos saludamos y nos dirigimos con un montón a cosas al corazón del bosque. Al llegar toque la puerta con los nudillos.
         -¡Adelante! – grito Flor. Entonces entramos todas con los millones de globos que le compramos, todos de diversos colores, rosados, azules, verdes, naranjas, morados… Flor sonreía como niña mirando cada globo de olio y luego poso su mirada en todas nosotras -¿Ustedes hicieron esto, para mí? – pregunto algo avergonzada.
         -Claro ¿Para quién más? – dijo Violeta. Quien luego corrió a abrazarla – es un placer conocerte en… persona – dijo riendo – gracias por los consejos.
         -No es nada…- dijo arreglándose el cabello.
         Todas se presentaron y ya todos los globos estaban en el techo, no era muy alto por lo que dejaba un camino de hilos en toda la sala. Colocamos el televisor apuntando hacia la cama de Flor la cual rodeamos con nuestras colchonetas, convirtiendo el piso de madera en un montón de colchones. Habíamos traído un montón de cosas. Empezamos por remodelar el look de mi hermanita, ya que eso era lo primero que quiso hacer. Todas nos empezamos a probar ropa y así. A la final estábamos todas arregladas y nos tomamos un sinfín de fotos, en unas sonriendo, otras sacando la lengua, lanzando besitos, haciendo poses desde normales a anormales – mayormente la segunda – al terminar eran las 5:00 de la tarde, por lo que aun nos quedaba mucho sábado.
         -Entonces Flor… ¿Qué se siente ver todo desde la cabeza de Beca? – pregunto Roxana mientras devoraba un pote de helado de chocolate.
         -Aburrido – dijo con una mueca que hasta a mi me dio gracias.
         -Eso no es cierto – le dije.
         -Claro que sí. Muchas veces me provocaba golpearte. Javier te invitaba a infinidades de fiestas y tu preferías quedarte en casa a leer ¿¡qué clase de ser humano hace eso!?
         -Esas fiestas siempre terminaban con chicas embarazadas, gente drogada y Javier borracho  y castigado.
         -Pero se divertía. Vivía la vida.
         -¿Y que sabes tú sobre vivir la vida? – le dije y luego me di cuenta de lo que le habían lastimado mis palabras.
         -¿Qué tal si vemos una película? – dijo María tratando de cambiar el tema.
         Despeje mi mente y pensé:
         “No sé si me escuchas, pero perdóname, sabes que no quise decir eso”
         “Lo sé”
         Vi como Flor me sonreír, yo se la devolví.
         -Siiii, yo quiero ver La sirenita – dijo Marilyn aplaudiendo. Todas reímos.
         -No… yo quiero ver El corazón de una bestia – dijo Violeta.
         -¡A no! Dijimos que Johnny Deep primero – reclame.
         -Solo pongan una película – dijo Roxana comiendo mas helado. Sin duda lo de Julián le pegaba.
         -Ya mejor deja eso – dijo Jazmín quitándole el helado a Roxana – no dejare que ahogues tus penas en helado.
         -¡Dámelo! – le dijo Roxana como niña.
         -Nop – dijo sonriendo y guardando el helado en la mini nevera de la habitación entonces de la nada Roxana le dio un almohadazo a Jazmín ella rápido agarro otra almohada y le dio en la cadera.
         Y así empezamos una guerra de almohadas. Las almohadas se arrojaban de todos lados de la habitación y en ocasiones jalaban los hilos de los globos haciendo que todo se viera lleno de globos y almohadas.
         A las 7:00 cenamos montones de pizza. Flor comía cada cosa que pasar frente a sus ojos, y decía que sabia mejor de lo que pensaba, vimos luego algunas películas para después empezar con las llamadas de bromas.
         -Bueno ¿con quién empezamos? – dijo Flor entusiasmada, como había estado toda la noche.
         -Con mi hermano – dijo Roxana.
         -No – dije de inmediato.
         -Vamos Beca… si aun es temprano – dijo Marilyn.
         -Son las 3 de la madrugada – dije.
         -Llamemos a Andrés – dijo Flor tomando el teléfono de Roxana y marcando el numero.
         -No Flor – dije intentando alcanzar el teléfono pero ella se aparto.
         -Shhh. Está sonando – me regaño Flor mientras corría de mi.
         -¿Cómo te sabes su número?
         -Tú te lo aprendiste así que quedo en mi memoria – dijo rápido y luego presiono alta voz.
         -¿Alo? – Dijo Andrés con voz ronca - ¿Quién habla? – dijo en un bostezo.
         -Hola Andrés, es una emergencia – dijo Flor mordiéndose el labio para evitar reír.
         -¿Flor? ¿Qué sucede? ¿paso algo? – ahora parecía preocupado, me sentía mal de hacerle esta broma.
         -Si Andrés. Necesito que urgentemente salgas de la cabaña.
         -Eh si ya estoy saliendo, pero ¿Qué paso? ¿Jazmín está bien? ¿Y Violeta? ¿Acaso fue Beca?
         -Primero dime ¿estás afuera?
         -Sí.
         -¿Viste lo que ahí? ¿Lo ves? – dijo Flor reprimiendo la risa, ahora hasta yo quería reír por la travesura.
         -¿Qué se supone que vea? no veo nada.
         -¿No lo ves?
         -No ¿Qué pasa? –sonaba alarmado.
         -Que es de noche – dijo y todas reventamos a reír. De inmediato colgó y pasaron minutos y seguíamos riendo. Entonces abrieron la puerta. Era Andrés y no traía buena cara. Vestía un pantalón largo de color negro y una camiseta blanca, cerró la puerta, ya no teníamos escapatoria.
         -Así que haciendo bromas telefónicas – ninguna hablaba. Su mirada era muy, muy intimidante - ¿Por qué no me dijeron? Adoro hacer llamadas anónimas – dijo ahora sonriendo y tirándose en un colchón. Ahora todas reímos.
         -Nos asustaste – le dijo Violeta lanzándole un cojín.
         -Me levantaron a las 3:00 de la mañana para preguntarme si era de noche – dijo levantando una ceja – ahora, a llamar a Ángel – dijo sonriendo y tomando el teléfono de Roxana – no lo han llamado aun ¿cierto? – dijo mientras marcaba. Todas negamos con la cabeza – Beca háblale – dijo pasándome el teléfono.
         -¿Qué? ¡No! – dije echándome para atrás – a mi no me meterán en esto.
         -Por favor – dijo Flor colocando ambas manos juntas y haciendo cara de perrito.
         -Ni siquiera sé que decir – dije.
         -Cualquier cosa – me alentó María. Suspire y tome el teléfono, ya estaba en altavoz.
         -¿Roxana?  - dijo con voz adormilada.
         -Eh, no. Es beca.
         -¿Beca? ¿Qué haces con el teléfono de Roxana? ¿Por qué me llamas a esta hora? ¿pasa algo? – ahora parecía alarmado. Me quede helada mientras el resto me hacia señas para que siguiera – es que… Roxana está embarazada – Roxana me miro horrorizada mientras las otras aguantaban la risa y yo golpeaba mi cabeza con mi mano.
         -¡¿Qué?! ¡¿Embarazada?! ¡¿Estás segura?! ¡¿Cómo lo sabes?! – parecía alarmado y muy molesto.
         -Me acabo de enterar, es de Julián. Por eso es que últimamente come tanto –sentía la mirada asesina de Roxana en mi cabeza y veía como el resto aguantaba la risa  - no sabía si decirte. Pensé que sería importante.
         -¡Dios! Le dije que utilizara anticonceptivos. Nunca me hace caso, juro que matare a Julián, no va a tener hijos luego de este.
         -Ángel, otra cosa – dije mordiendo mi labio para aguantar la risa – es mentira – dije y colgué permitiéndome reír libremente. Reímos y reímos mientras Roxana me gritaba que ¿Cómo pude decir eso? – ahí ya Roxy, ya le dije que era mentira. Cálmate – dije recuperando el aire y en eso entro Ángel por la puerta. Tenia también un pantalón largo gris y un suéter manga larga de color blanco.
         -Así que ¿embarazada? – pregunto viendo a Roxana.
         -¿¡Que ustedes no saben que luego de una broma deben intentar volver a dormir!? – dijo Melissa mirando a Ángel y a Andrés.
         -No puedo creer que te prestaras para eso – dijo Ángel mirándome con recelo, yo me sentía culpable… muy muy en el fondo.
         -¿Estas molesto? – pregunte mordiéndome el labio inferior.
         -Contigo nunca – dijo acercándose y besando mis labios.
         -Es noche de chicas – dijo Flor lanzándonos una almohada – así que ya mejor no llamemos a nadie.
         Luego bromeamos un rato y poco a poco se fueron quedando dormidos, quedando solo Flor y yo, en una esquina, aunque yo tenía a Ángel durmiendo en mis piernas.
         -Gracias por esta tarde tan maravillosa – me susurro Flor.
         -No es nada, te lo merecías. A penas salgas de acá te mostrare miles de lugares.
         -Quiero ir al prado, y a la cascada, y también a la playa – dijo sonriendo emocionada como una niña pequeña. Me daba tanta ternura.
         -Lo prometo – dije y bese su frente – ahora a dormir – le regañe.
         -Ahs, ok – dijo acomodándose y colocando una manta sobre ella. Yo aparte le cabeza de Ángel con mucho cuidado de no despertarlo y me coloque a su lado, apoye mi cabeza en su pecho y coloque una fina sabana sobre nosotros - ¿Beca? – susurro a mi lado.
         -¿Si?
         -Te quiero, hermana.
         -Yo también te quiero, hermana.
         Y ya luego entre los brazos de mi Ángel, me quede dormida.
 ----------------------
Holaaa! Bueno este cap como ven, esta LARGO... y el proximo estara Mas Largo, lo prometo xD
Cualquier sugerencia o duda la aceptare con gusto...Cada vez nos acercamos mas al final...! 
Otra cosiita, no tiene nada que ver con la historia.
Marie.C no se que M***** le pasa a Blogger pero no me deja comentar en tu blog, o sera mi internet que justo se cae en ese momento. Asi que cuando publiques d nuevo vere si te logro comentar ok? De verdad que lo intentado ya millones de veces...!